
Energía renovable
A estas alturas, a más de uno le podría parecer extraño que la casa no tenga paneles de energía fotovoltaica. Esto se debe al modelo renovable de la isla. Cuando la isla decidió generar su energía eléctrica de manera 100% renovable con la central hidro-eólica, decidimos conectarnos a la red general. Antes de esto, la casa se surtía de electricidad por medio de un aerogenerador que aprovechaba la brisa marina complementado con paneles solares.

Ahorro de agua
Nuestro principal ahorro en agua se produce al decidir no tener piscina. Además de haber supuesto un consumo considerable de agua, nos parece que teniendo tantas piscinas naturales increíbles en Frontera no tenía mucho sentido.
Por otro lado, nuestro jardín se compone de flora endémica del lugar que apenas necesita ser regado.

Arquitectura sostenible
La casa ha sido construida en gran parte con materiales locales, reduciendo así su huella de carbono. En su parte trasera, se ha utilizado piedra negra volcánica siguiendo la estética tradicional de la isla, integrándose plenamente en el paisaje.
Por otro lado, la casa se construyó de forma alargada y paralela a la línea de costa. De modo que los pocos días calurosos de verano, la brisa del mar permite un enfriamiento pasivo del hogar mediante ventilación cruzada. Consumo cero en climatización.
