El Hierro

Europa empieza en El Hierro. Ptolomeo marcaba en este punto el meridiano cero, lo que le convirtió en el hito más avanzado del Occidente antiguo. El faro de Orchilla fue el meridiano de referencia desde el siglo II hasta que se lo llevaron a Greenwich en el s. XIX. 

El Hierro es la isla más joven, más pequeña y también la más meridional del archipiélago de las Canarias. Tiene censados unos diez mil habitantes en apenas 268 kilómetros cuadrados. Dispone de cinco colegios, tres semáforos y un reguero de volcanes, bosques, prados, acantilados y arrecifes que la convierten en una potencia del submarinismo y una maravilla natural y geológica.

Reserva de la Biosfera

Su territorio, de origen volcánico, es tan importante, geológicamente hablando, que en el año 2000 la Unesco declaró la isla entera como Reserva de la Biosfera, y catorce años más tarde, geoparque, que, según la propia definición de la Unesco, es “un área definida que presenta rasgos geológicos de especial relevancia, rareza o belleza”. 

Debido a esta singularidad, la isla alberga muchas islas en su interior: bosques húmedos de laurisilva, playas de arenas rojas, charcos naturales, malpaíses volcánicos, pinares y dehesa. El paisaje en El Hierro cambia cada pocos metros de distancia y altitud.

Modelo de sostenibilidad

Desde 1996 la isla cuenta con un Plan de Desarrollo Sostenible que vela por la mejora del nivel y calidad de vida de la población y la conservación de los ámbitos naturales. 

El Hierro posee un patrimonio natural y geológico único, caracterizado por sus paisajes y su origen volcánico. Un lugar cuidado y querido y que, gracias a su gente, y a su mayor aislamiento, hace que siga siendo un rincón singular, limpio y conservado. 
A pesar de sufrir cada vez más presiones, hasta ahora ha permanecido ajeno a los modelos desarrollistas devoradores de territorio y recursos naturales en los que han caído otros lugares.

Energía limpia

En 2015, la isla de El Hierro consiguió un hito energético nunca antes logrado: a las doce del mediodía, la central de Gorona del Viento empezó a generar toda la electricidad de la isla mediante energías renovables, lo que convirtió a la isla en la primera del mundo que lograba autoabastecerse al 100% de energía limpia.
La central hidroeólica consigue hoy producir casi toda la energía que necesita la isla, con una media anual de un 60-70% de energía exclusivamente de origen renovable, que alcanza el 100% en muchas ocasiones.

El Garoé geológico

Al igual que los guanches obtenían su agua de un solo árbol que condensaba en gotas la bruma de los alisios, el árbol Garoé, en la actualidad todo el agua de la isla proviene de un solo acuífero que se extrae a través de un pozo-galería.
Esta obra de ingeniería, es otro ejemplo de sostenibilidad, ya que el agua que se saca se repone con las lluvias sobre la meseta de Nisdafe. Agua dulce que si no se consumiera, acabaría llegando al mar y se perdería.
Sin embargo, en los últimos años se está apostando por la coloca-ción de desaladoras. Contaminantes, pero gran negocio para algunos.

Pesca, agricultura y ganadería eco

Hace ya más de veinte años que los pescadores de La Restinga se dieron cuenta que la pesca sin control había que frenarla y fue bajo su petición que se creó la Reserva Marina del Mar de Las Calmas, con la condición que la extracción de pescado en el área se realizase únicamente de forma profesional y artesanal. La norma: un hombre - un anzuelo. 
Gracias a esta reserva, han sido incontables los buceadores que han podido disfrutar de unos fondos marinos envidiables tanto por la calidad de sus aguas como por la abundancia y tamaños de especies.
El Hierro es también en la actualidad, la isla con mayor superficie calificada de producción ecológica.
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